Originalmente publicado en Revista SLTCaucho nº19 - Junio 2017
Emanuel Bertalot Director de Proyecto Reciclado de NFU Patagonia Argentina
emanuelbertalot@yahoo.com.ar

Evidenciamos desde hace mucho tiempo atrás y cada día que pasa, que el reciclaje de productos cauchíferos, mayormente neumáticos, vive un auge exponencial en todo el mundo. En Latinoamérica, este impulso creativo, beneficioso para el medioambiente, mejorador de economías locales y generador de oportunidades laborales así como de I+D, nos ha llegado más tarde que en otras partes, pero la región lo está aprovechando y está avanzando gracias a la colaboración mutua entre los países que la componen.

En los orígenes de esta revista se expresó el compromiso que la SLTC asumía con los profesionales del sector de la industria del caucho en Latinoamérica para promover el conocimiento técnico entre otros, por esto, a partir de este artículo pretendemos dar inicio y formalizar la sección de Reciclaje en nuestra revista, en donde intentaremos divulgar cuestiones técnicas, legales, medioambientales, comerciales y de gestión del reciclado de neumáticos fuera de uso con el objetivo de colaborar con el aporte de herramientas para que aquellos profesionales e idóneos del caucho que no conozcan esta actividad, puedan aprender más acerca de ella.

Introducción

En 10 de las 18 ediciones de la revista hemos visto editoriales que abordaban distintas particularidades del tema del reciclaje de neumáticos fuera de uso (en adelante NFU), lo cual supone que se trata de un tema que acepta un tratamiento minucioso y pormenorizado de varios de los aspectos que lo integran.
En la edición nº 15 de la revista, en la sección Foro técnico, se transcribió un problema planteado en el Forum Técnico Borracha de Yahoo! Groups, se trataba de un tema de interés relacionado con el caucho reciclado y el riesgo de cáncer que supone. Por suerte se le dio al planteo un tratamiento participativo, variado y animado, pero lo mejor fueron las demostraciones de interés en el tema del reciclado en general por parte de los profesionales.

El objetivo de este artículo es, como lo dice su título, brindar una mirada a la actividad del reciclaje de NFU para conocerla mejor y poder tener un pensamiento crítico sobre su desarrollo, pero siempre para lograr que éste continúe siendo sostenible.

El reciclaje de NFU es un tema tan amplio y que abarca tantas especialidades que resulta imposible tratarlo por completo en una sola publicación de revista. Aquí se mencionarán temas que podrán ser desarrollados con más profundidad en artículos posteriores.

Problemática

En la actualidad existe un problema vigente, global, creciente y concreto que afecta al planeta y sus ocupantes, se trata de la acumulación totalmente descontrolada y desatendida de los NFU y sus residuos.

Ocurre en todos los lugares del planeta por donde circule cualquier tipo de vehículo que use ruedas de caucho o exista alguna clase de aparato que se valga de neumáticos.

Al ser ideado como un producto que ofrezca la mayor resistencia posible al desgaste en su uso, se cree que el tiempo de su descomposición natural o biodegradación supera los 600 años.

Según el estudio titulado “Primary Microplastics in the Oceans: a Global Evaluation of Sources” (Boucher & Friot – 2017 – ), alrededor de 1412,6 millones de vehículos están en uso globalmente (2010). Este recuento global de vehículos ha aumentado en los últimos quince años (78%) entre 2000 y 2015.

Para equipar estos vehículos con neumáticos es necesario caucho y si la tendencia del párrafo anterior no se revierte, se precisará cada vez mayor cantidad de caucho. El caucho sintético en neumáticos representa alrededor del 57% de todo el caucho utilizado en 2010. El consumo mundial de productos de caucho sintético ha aumentado un 27,3% entre 2002 y 2010, impulsado principalmente por China.

Las ventas anuales de caucho para neumáticos fueron de alrededor de 13,9 millones de toneladas en 2010, de los cuales el 46% correspondió a caucho sintético.
Utilizando los números sobre generación de NFU del artículo sobre pirólisis publicado por la Ing. María Alexandra Piña en la revista SLTCaucho Nº18, tenemos una estimación acerca de una producción anual global de neumáticos de 1,5 billones de unidades, que tarde o temprano por diversos motivos serán desechados y que precisarán alguna gestión viable fundamentalmente en el plano medioambiental.

Consecuencias

Su disposición final descontrolada y fuera de cualquier criterio de reciclaje en cualquiera de sus formas, representa un grave peligro para la salud humana al convertirse en lugar de resguardo y fuente de reproducción de insectos y animales transmisores de enfermedades graves y hasta letales para la población humana.

De igual manera, una acumulación sin control y desordenada de NFU constituye un potencial riesgo de incendio incontrolable, que liberaría a la atmósfera grandes cantidades de gases y partículas nocivas para el medio ambiente y la salud de todos sus habitantes.

Por su forma constructiva de aro, un neumático entero ocupa un volumen mayor que el que representa uno seccionado o triturado. Cuando se vierten NFU enteros al medio ambiente o se entierran sin ningún control, éstos abarcan grandes extensiones de tierras aprovechables para otros usos más eficientes, además se genera una contaminación visual del entorno y comienza una incipiente, lenta y peligrosa degradación química de los neumáticos.

Neumáticos fuera de uso

Opciones de reciclaje de los NFU

En la actualidad existen muchísimas posibilidades de reciclaje de los NFU, algunas son la reutilización, revalorización y recuperación energética, además hay múltiples ejemplos de ello.

La reutilización de los NFU, ya sean enteros o modificados para usos que no sean el ideado originalmente por el fabricante, es una práctica muy común y aquél que la lleve adelante no encuentra límites más allá de los que le ponga su propia imaginación para darles una nueva vida.

Ejemplos de revalorización los encontramos en la fabricación de rellenos de caucho granulado para campos deportivos de césped sintético, la creación de asfaltos mejorados a partir de mezclas de las materias primas asfálticas con granos y/o polvo de NFU, la adición de partículas de caucho a hormigones, la fabricación de baldosas para pisos y tejas para techos a partir de granulado de NFU, la decoración de espacios de recreación con partículas de NFU troceadas y coloreadas, accesorios de caucho para vehículos, suelas de calzados, demarcaciones y protecciones viales, rejas de desagües en calles y un sinfín de etcéteras.
La recuperación energética de los NFU se puede ver con mayor frecuencia en los hornos cementeros en donde se los utiliza como alternativa, en ciertos porcentajes, a los combustibles fósiles en un proceso que se denomina coprocesamiento. En menor medida, son utilizados para aprovechar su poder calorífico en centrales termoeléctricas y en plantas de “blending” donde se combina con residuos de otros orígenes para transformarlo en combustible derivado de residuos o CDR y luego proveerlo a las cementeras. La pirólisis (P.4 de SLTCaucho Nº 18) es otro ejemplo de recuperación energética.

En ediciones posteriores, iremos desarrollando las técnicas de reciclado más habituales en el universo del tratamiento de los NFU, mientras que también mostraremos las aplicaciones más explotadas del producto obtenido.

Referencias

Boucher, J. and Friot D. (2017).
Primar Microplastics in the Oceans: A Global Evaluation of Sources. Gland, Switzerland: IUCN. 43pp.
www.iucn.org/resources/publications